Cuando ves que un sueño se desvanece, que tu esfuerzo no ha sido recompensado, parece que el mundo se te viene encima; que no sabes qué hacer con tu tiempo, que pasa casi un mes y sigues sin saber qué hacer con el tiempo libre. Que te alegras por los que lo han conseguido y te entristece aún más ver gente que no lo ha conseguido aún dedicándole horas y horas a ese aventurero tan desconocido antes para todos o ese obispo que vivió en Perú... y esa cultura lejana que ¿Quién conocía? nadie... y ahora todos sabríamos hacer una tesis sobre algún tema. Nuestro sueño comenzó el 1 de octubre y hace casi un mes que se acabo ese pequeño camino , algunos lo podrán volver a intentar, otros se quedarán siempre en tierra, se les acabaron las oportunidades de ese maravilloso viaje que por mucho que lo deseen no podrán hacer, nos cortaron las alas.
Pero en esos momentos de flaqueza gente que, aunque no los conocieras de nada, te daban su apoyo, sí, ellos aunque no estuvieran a tu lado, ellos que nunca te han visto en persona que no tendrías que importarles para nada, estaban ahí en uno de los peores momentos intentando que tus ánimos se levantaran aunque los suyos también estuvieran por los suelos porque aquel 4 de marzo todos lloramos.
Esto es lo que nos unió cacatúos y espero que tarde o temprano nos conozcamos para poder ver a esas personillas que consiguieron hacerme feliz en esos momentos de incertidumbre donde nadie, nadie más que vosotros me entendió... ni supo qué decir.
Lo que importe es el espíritu, nuestro espíritu.
Pero en esos momentos de flaqueza gente que, aunque no los conocieras de nada, te daban su apoyo, sí, ellos aunque no estuvieran a tu lado, ellos que nunca te han visto en persona que no tendrías que importarles para nada, estaban ahí en uno de los peores momentos intentando que tus ánimos se levantaran aunque los suyos también estuvieran por los suelos porque aquel 4 de marzo todos lloramos.
Esto es lo que nos unió cacatúos y espero que tarde o temprano nos conozcamos para poder ver a esas personillas que consiguieron hacerme feliz en esos momentos de incertidumbre donde nadie, nadie más que vosotros me entendió... ni supo qué decir.
Lo que importe es el espíritu, nuestro espíritu.